Define qué quieres cambiar
Puede que necesites más contexto, una API distinta, mejor rendimiento en código, una opción de pesos abiertos o un precio más predecible. Esa necesidad define la comparación.
Si el uso es puntual, compara la experiencia de producto. Si es una integración, compara modelo exacto, documentación, límites y precio por componente.
No cambies sólo por una respuesta
Una respuesta espectacular puede depender del prompt, de herramientas activas o de una versión que ya no está disponible. Repite la prueba con varios casos y el mismo criterio de éxito.
Mantén una lista corta
Empieza por dos o tres modelos compatibles con el trabajo. Las alternativas útiles son comparables entre sí, no una lista infinita de nombres.
Siguiente paso